lunes, 9 de marzo de 2015

Septentroenv #1

Volaba caminando por las calles de tu mano, después de tanto soñar, después de tanto llorar, siempre estuve ahí siempre buscando que lo supieras, que cada noche era yo la mano que recorría las cobijas para taparte del frío aún sin estar ahí, pero ya no importaba nada que no fueras tu.

Cada instante se grababa, los brillos del sol que se perdían en tus cabellos, íbamos juntos, justo en el momento que mas me recordaba a nosotros, ese instante en el que el cielo se viste poco a poco de ocaso, el cielo azul celeste se mezcla en los últimos instantes de sol, el cielo cambia de uno a otro y a otro color pero nuestro momento es ese en el que cuando el sol acaricia el este el cielo es rosa y azul, ahí estamos tu y yo, en los cirros y en los cúmulos que forman crepúsculos rectos en un cielo de dos colores, para después ver del cielo surgir puntitos blancos y resplandecientes que parecen una sonrisa de lo misterioso, todo esto justo cuando el sol se muere, después del tu y el yo, el fin del nosotros.

Hoy no era así, ibas de mi mano, de tu mano andaba yo y Caminábamos. <<Viví para este momento>> Me susurraba mientras caminabas concentrada en no se que pero feliz, nos miramos y nos sonreimos, sin besarnos nos besamos, sin un solo soplido nos dimos aliento, sentí tu mano tanto en la mía que no podía pensar en mas.

Todo así perfecto, como algo perpetuo, un lindo para siempre. Sentí un jalón de pronto, tu cara no sonreía y dejaste de mirarme, seguida por mi también mire, alguien había arrebatado tu bolso, reaccione muy rápido, sentí en mi mano el espasmo de tu sorpresa y justo después de ese mientras mi mano se abría y comenzaba a correr, tu mano se aferro un poco, gire un poco mi cabeza sin dejar de mirarte, tus ojos decían no vallas pero te Sonreí, como diciendo puedo manejarlo. -Ve a casa, te alcanzo en un momento-
Solté tu mano, mi sonrisa se borro a un gesto frío y confiado, corrí...
Perdoname por no volver, por soltar tu mano. Cuando alcance al ladrón alguien mas con una bala arrebato mi vida, una bala me atravesó el pecho, no morí al instante. Todo se volvía rojo, no sentí dolor, ni miedo, solo tristeza, en un momento pensé en todas esas lágrimas que llevarían mi nombre, cerré los ojos y simplemente morí, sin ultimas palabras, sin grito de dolor.

Cuando todo se oscurecía entre hilos rojos de sangre y manchas negras de muerte, todo se volvió silencio, no sentí mas mi cuerpo, ni el corazón, no sentí mas tu olor y no pude moverme, vi a los asaltantes correr, creo que les reconocí, varias personas se juntaron a mi alrededor y llego una ambulancia, en una gran farsa recibí primeros auxilios, esos paramedicos y su heroísmo, cerrarron mis ojos y empecé a salir de mi cuerpo muerto, me taparon y subieron a la ambulancia. La gente se dispersó, mi sangre se lavo y cuando en el mundo no había pasado nada, en mi, lo había pasado todo,

martes, 24 de febrero de 2015

Tus vientos de febrero

:Aviso que este texto no tiene nada que ver con la verdadera dinámica que en futuro este blog tendrá pero por razones personales quiero iniciar este blog con una sonrisa prestada una sonrisa en el rostro de una persona que ha sido tan especial o con saber que lo intente, si has llegado a este punto te lo agradezco y espero puedas llegar al final:

Fue en tardes de febrero cuando empezamos a vernos, no me di cuenta que tus huellas no se borraban
Y que con ellas dejabas una linea para recortar mi pasado y su final, he caído en cuenta de que tenias mas razón de la que pensaba y que dejaste en mi cicatrices que aun sangran, no te culpo por mis decisiones ni por mis acciones.

Se que hoy soy invisible que no nos queda nada a veces olvido que fuimos crueles tal vez porque ese año a tu lado lo pase completamente enamorado, quiero decirte que te extraño pero no se en que forma, me han dolido tantas cosas desde aquel febrero que bajo este cielo sin estrellas, sobre un suelo empedrado por primera vez explore tu cuerpo, en coyoacan. Dos amantes deseosos se besaban y recuerdo tu mirada , la vivo, la siento... como tus ojos brillaban con fe y te falle, el como lo dejaste en claro y mi porque jamas lo encontré, mis manos bajo de tu ropa, bajo de tu piel, no te desnude por completo hasta que abriste los ojos y entre de aquella oscuridad antes que tus labios me dijeron un Te amo y un te amo tanto que no logro olvidarlo, escale montañas y tus montes bese, aquella vez y aquella y los recuerdos me parten como tu ausencia, tu gran e implacable diferencia de la que hoy soy rehén de un rescate que no sera pagado, de un naufragio sin rescate, tome tu cuello tan fuerte  lo bese con pasión deje huellas que a las horas se borraron, como la ilusión de perdones que no llegaron.

Supiste de mis propias letras que a alguien mas dije te amo y te lo negué como un cobarde pero como un valiente, un loco sin miedo te ame después tal vez tengo fe... ahora empieces a saber cuanto es que te ame, no he amado tan fuerte desde entonces pienso en tus lágrimas y tu llanto desenfrenado y aunque llore demasiado se que en este atentado la víctima no soy yo, si el perdón sirviera te lo pediria, si supiera que no te reirías en mi cara, tu mano besaría, si supieras como se te extraña en esta casa, que se y muy bien jamas lo había dicho, se hace y se siente tu falta de presencia pero siempre he tenido miedo ante ella, tanto que siempre supe que no importaba cuanto me esforzara el miedo a no hacerte sonreír perpretaba mi silencio. ¿cuanto pierdes por miedo a perder? Una vez me preguntaste, pues de eso, este presente es la respuesta, te extraño del cabello hasta los pies, del te amo, al ya no llames mas y si pudiera lo viviría de nuevo y si pudiera lo haría diferente.

En ti descubrí que las gotas parten las rocas y que tus lágrimas me sofocan, no te fuiste yo lo se, yo te deje ir y partiste fuerte y orgullosa, con los ojos bien brillosos sonreiste a otro que cierto es que quien pueda leer tu mirada, se encantaría de ti. Maldita bruja encantadora, he tenido que sobre llevarte sobre mi espalda cansada, extraño viajar horas solo para besarte y con mucho amor darte aquello que siempre tomaste por mediocridades, cuanta poca dignidad, cuanta mucha soledad. Cuantas cuentas en rojo, cuantas sonrisas en ti he roto, cuantas veces te bese desde aquel febrero, te goce a granel, siempre supe que no podría satisfarte siempre supe que no logre llenarte mucho tiempo.

En tu casa y en tu sala, me abriste tus alas, siempre estuviste desnuda, recuerdo cada instante lo viví pues lo viví muy lento, un recuerdo purpura como una uva que bien fermentada fue el vino de consagración que me hizo escribirte una confesión y otra, esta otra, se que sabes que aunque es tarde diré lo siento y yo se que dirás "Lo siento es tarde". Tu viento no apaga mi fuego y en mi ser hay muchas cosas que pueden y desean arder, es triste que hoy encuentro tantas cosas veo tu recuerdo, "Vini,vid y vinc". Todo en mi se quema como Roma ante Cicerón , todo, excepto la piel de mi ser condenado a en llamas recordarte, desde entonces he bebido fuego para calmar mi sed, he soñado contigo pero ya sin ti, he reído contigo aunque ya no estas aquí y tal vez el hilo rojo se rompió como tus alas, tambaleantes una veces mas volamos juntos hasta que el suelo nos alcanzó, hasta que el tiempo juntos se volvió distancia y la distancia una llamada para decirte no dejo de Extrañarte,hice ya sin ti todo lo que me pediste para sanar mi culpa, te escribiré mucho mas y tengo fe un día puedas decir esas letras soy yo. Que regreses no te pido que no me olvides y con orgullo digas esta ahí porque lo ayude, estoy ahí porque lo ame y en memoria del jamás y del por siempre  diré en tamaño libro que a Quino habrá un olvido.

Mi hilo rojo te dedica un posdata que dice:
Este no ha sido el final.